lunes, 23 de agosto de 2010

Captan la erupción de un súper volcán cósmico en una galaxia cercana


Los observatorios de rayos X Chandra de la NASA y Very Large Array de la National Science Foundation (NSF) han captado la erupción de un agujero negro en el centro de la galaxia cercana M87, a 50 millones de años luz de la Tierra, lo que se conoce como un súper volcán galáctico. El fenómeno ha provocado el aborto de la formación de cientos de millones de nuevas estrellas. Los astrónomos que estudian lo ocurrido se han quedado impresionados por las enormes semejanzas entre el volcán cósmico y el Eyjafjallajökull, el famoso volcán islandés que obligó a gran parte de Europa a cerrar sus aeropuertos la pasada primavera.

«Nuestros resultados muestran con gran detalle cómo los agujeros negros supermasivos tienen un sorprendente efecto sobre la evolución de las galaxias en las que viven», explica Norbert Werner, del Instituto Kavli para Astrofísica de Partículas y Cosmología en la Universidad de Stanford. «Y no se detiene allí. El alcance del agujero negro se extiende cada vez más en todo el clúster, de forma similar a cómo un pequeño volcán puede afectar a casi todo un hemisferio de la Tierra».

La fantástica imagen del telescopio Chandra muestra las nubes de gas brillando azules alrededor de la galaxia y las corrientes de radiación en rojo. En condiciones normales, cuando este gas se enfría cae hacia el centro de la galaxia, donde se enfría rápidamente y permite el nacimiento de nuevas estrellas. Sin embargo, las observaciones del telescopio sugieren que en M87 los chorros de partículas muy energéticas producidas por el agujero negro han interrumpido este proceso. Estos chorros elevan el gas relativamente frío cerca del centro de la galaxia y producen ondas de choque en la atmósfera debido a su velocidad supersónica.

Los científicos involucrados en la investigación han descubierto que la interacción de esta «erupción» cósmica con el medioambiente de la galaxia es muy similar a la del volcán islandés que llenó los titulares. En el caso del Eyjafjallajökull, bolsas de gas caliente explotaron a través de la superficie de lava, generando ondas de choque que podían verse atravesando el humo negro del volcán. El gas caliente subió a la atmósfera, arrastrando la ceniza oscura. Algo muy parecido ha ocurrido en M87.

Estrellas abortadas


«Esta analogía muestra que aunque los fenómenos astronómicos se pueden producir en lugares exóticos y a gran escala, la física puede ser muy similar a la de la Tierra», explica Aurora Simionescu, del Instituto Kavli y una de las autoras del estudio. «Este gas podría haber formado cientos de millones de estrellas si el agujero negro no lo hubiera retirado del centro de la galaxia», explica otro de los investigadores, Even Milion. Este efecto «parece un inconveniente mucho mayor del que han tenido que soportar las compañías aéreas en la Tierra», bromea. Los miles de pasajeros afectados por el volcán islandés no pensarán lo mismo. (ABC)

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