viernes, 18 de junio de 2010

La consaguinidad aumenta el daño en el ADN de los espermatozoides


Un equipo liderado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha descubierto a partir del estudio de tres espeices de gacela que, a medida que aumentan los apareamientos entre individuos genéticamente relacionados, se incrementa también la fragmentación del ADN de los espermatozoides. Los resultados, publicados en las revistas Biology of Reproduction y Proceedings of the Royal Society of London, son relevantes para elaborar estrategias de conservación de especies en peligro de extinción.

Los dos trabajos que hoy reseña la revista Science abren la vía al diseño de estrategias de conservación de especies en peligro de extinción. Como los machos de especies amenazadas presentan niveles de daño en el ADN inesperados que afectan tanto a su fertilidad como a la supervivencia de las crías, este factor puede limitar seriamente la recuperación de especies amenazadas.

“Desde hace tiempo se sabe que la consaguinidad tiene efectos negativos sobre la reproducción y la supervivencia de los individuos, pero ningún estudio había evaluado hasta ahora sus efectos sobre la integridad del ADN”, explican Monste Gomendio y Eduardo Roldán, autores del estudio e investigadores en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

Los investigadores han observado en gacelas que cuando los machos con niveles elevados de daño en el ADN del esperma se reproducen, sus crías sufren una mortandad elevada, probablemente porque les transmiten defectos genéticos. Sin embargo, el aumento en la mortandad de las crías sólo se produce cuando la madre es primípara, es decir, cuando no ha tenido crías previamente.

“Si la madre es multípara, las crías no mueren, probablemente debido a que esta hembra es más madura para la reproducción y está en mejor condición física y, por tanto, es capaz de reparar el daño en el ADN paterno”, destacan los expertos.

Estos estudios son los primeros en demostrar que el ADN paterno tiene un importante efecto sobre la supervivencia de las crías, lo que implica la posible transmisión del daño genético a las generaciones futuras. Según los biólogos, “tiene enormes implicaciones pues se ha demostrado que factores como la edad y el hábito de fumar generan daño en el ADN del espermatozoide en humanos”.

Un modelo con tres especies de gacela

Ambos científicos estudian desde hace años los efectos sobre la reproducción masculina de la consaguinidad, que tiende a ser elevada, en especies amenazadas a partir de tres especies de gacelas integradas en un programa de cría en cautividad en el Parque de Rescate de Fauna Sahariana, dentro de la Estación Experimental de Zonas Aridas (EEZA-CSIC), en Almería.

Dos de estas especies, la gacela de Cuvier (Gazella cuvieri) y la gacela Mohor (Gazella dama mohor), están amenazadas y el tamaño de las poblaciones fundadoras ha sido pequeño, lo que ha conducido a unos niveles de consanguinidad elevados. En cambio, la población fundadora de gacela Dorcas (Gazella dorcas) fue mayor, por lo que esta población no sufre los efectos de la consanguinidad. (Sinc)

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