martes, 18 de mayo de 2010

Encuentran riesgos mínimos de tumores cerebrales por uso del teléfono móvil


Una nueva investigación de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer ha presentado un análisis del riesgo de padecer tumores cerebrales (glioma y meningioma) en relación con el uso del teléfono móvil. Ningún estudio ha contado con tantos casos de personas expuestas. Los investigadores destacan la necesidad de seguir investigando.

Los resultados de la investigación que hoy publica el International Journal of Epidemiology se centran en cuatro tipos de tumores en los tejidos que más absorben la energía de radiofrecuencia emitida por los teléfonos móviles: tumores cerebrales (glioma y meningioma), del nervio auditivo (schwannoma) y de la glándula parótida, muestran que “la probabilidad relacionada con haber sido un usuario regular del teléfono móvil es reducida y refleja una posible participación de otros sesgos o limitaciones metodológicas”.

Los autores, miembros del grupo Interphone que coordina la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), sugieren un cambio en el patrón de uso de los teléfonos móviles: “Hoy en día, el uso de teléfonos móviles es mucho más frecuente y no es inusual que los jóvenes utilicen el móvil durante una hora o más al día. Sin embargo, las emisiones de los teléfonos de nueva tecnología son menores, dado el uso cada vez mayor de mensajes de texto y las operaciones de manos libres que mantienen el teléfono lejos de la cabeza”.

Interphone es el mayor estudio de casos y controles sobre el uso del teléfono móvil y los tumores cerebrales que se ha realizado hasta el momento e incluye el mayor número de usuarios con al menos 10 años de exposición. La IARC puso en marcha en el año 2000 este grupo de estudio internacional que coordina un conjunto de estudios de casos y controles en 13 países para determinar si el uso del teléfono móvil aumenta el riesgo de padecer estos tumores.

Los expertos se mantienen cautos

"A partir de los datos de este estudio no se puede establecer un aumento en el riesgo de cáncer de cerebro”, subraya Christopher Wild, director de la IARC. “Sin embargo, los cambiantes patrones de uso del teléfono móvil desde el período estudiado, especialmente entre los jóvenes, muestran que la investigación adicional del riesgo de cáncer de cerebro es merecida".

Por su parte, Elisabeth Cardis, autora principal del estudio e investigadora del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), apunta que “el estudio Interphone continuará con análisis adicionales de uso del teléfono móvil y los tumores del nervio acústico y de la glándula parótida”.

Es más, debido a la inquietud por el rápido incremento en el uso de teléfonos móviles en los jóvenes - que no estaban cubiertos por este primer estudio -, el CREAL está coordinando un nuevo proyecto, MobiKids, para investigar el riesgo de los tumores cerebrales en la infancia y la adolescencia por el uso de teléfonos móviles.

Desde mediados de los años ’80, el uso del teléfono móvil se ha disparado. Su uso cada vez más frecuente ha ido acompañado de ciertas preocupaciones relacionadas con la salud. Por eso a finales de los ‘90, varios grupos de expertos recomendaron investigar los posibles efectos nocivos para la salud del uso del teléfono móvil. (SINC)

No hay comentarios:

Publicar un comentario